martes, 15 de noviembre de 2011

CATAR UN CAFE

A través de la Cata pretendemos encontrar y valorar todas las características que definen un café. Nos servirá para emitir un juicio de valor objetivo, para comparar varios cafés entre sí, o para contrastar si un café se ajusta a unas características predeterminadas.

Una buena cata debe ser subjetiva y mucho mejor si es ciega. En ella se confrontarán nuestras evaluaciones con las de otros catadores para intentar definir conjuntamente las características del o de los cafés analizados. Ayudará al éxito de la cata, el seguir un orden riguroso en las normas establecidas y disponer del instrumental adecuado, sin improvisaciones que desvirtúen el proceso.

Es importante trabajar en un lugar limpio, despejado, sin olores y sin ruidos que dificulten la concentración. Ni que decir tiene, el tabaco y los licores deben estar prohibidos.

En toda cata se evaluarán las siguientes características:
Fragancia: A partir del grano tostado y molido.
Aroma: Oliendo la infusión.
GustoA través de probar la infusión.
Retronasal: Es la estimulación a partir de los vapores producidos en la boca en el momento de sorber.
Postgusto: Después de escupir la porción sorbida e ingerida en una pequeña parte.
Cuerpo Valorado a través de la densidad y textura de la bebida.

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